
Una vez más saludos a Tod@s.
Me encontraba "curioseando" por otros blogs y me topé con esta entrada, que me ha gustado bastante. Ruth tienes mucha razón, VIVIMOS EN UN PAÍS DEMOCRÁTICO, pero yo a veces NO ME SIENTO LIBRE PARA EXPRESARME.
Abogo por la libertad de expresión junto con el respeto y la tolerancia hacia la dignidad de cualquier persona. Se pueden decir muchas cosas, lo difícil es no personalizar, cuando se personaliza y se pone nombre (cómo ocurre a veces), sin querer o con intención, podemos atacar a otras personas, y eso es un atentado a la dignidad, e incluso me atrevería a decir a la intimidad. Por todo ello , yo prefiero hablar de comportamientos, actuaciones, y no de las personas.
Con tu permiso voy a copiar la imagen y un fragmento de tu blog.
El derecho a la libre expresión es uno de los más fundamentales, ya que es esencial a la lucha para el respeto y promoción de todos los derechos humanos. Sin la habilidad de opinar libremente, de denunciar injusticias y clamar cambios - el hombre está condenado a la opresión.
Por estas mismas razones, el derecho a la libre expresión es uno de los más amenazados, tanto por gobiernos represores que quieren impedir cambios, como por personas individuales que quieren imponer su ideología o valores personales, callando los otros.
La lucha por la libertad de expresión nos corresponde a todos, ya que es la lucha por la libertad de expresar nuestro propio individualismo. Respetar la libertad de los demás a decir cualquier cosa, por más ofensiva que la consideremos, es respetar nuestra propia libertad de palabra.
Vivimos en una democracia, con todas las libertades que nos ofrece, pero bajo mi pounto de vista no debemos olvidar nunca el respeto, la tolerancia, la solidaridad, la igualdad, la fraternidad... DEBEMOS HACER USO DE NUESTRA LIBERTAD DE EXPRESIÓN SIN OLVIDAR TODOS ESTOS VALORES.
Un besito y hasta pronto.