
Saludos a todos.
Siempre me han gustado los relatos... me parecen una manera muy sencilla y clara de decir las cosas.
Yo he aprendido a reírme de estos comentarios ... que "algunas personas" con "su mejor intención" nos cuentan... y no veáis lo que me río... pero ME ENTRISTECE que haya personas así... y lo peor de todo ES QUE SABEMOS QUIENES SON Y TENEMOS QUE TRATARNOS ... a diario.
Pero NI ESTOY PREOCUPADA NI PIENSO MOLESTARME... ya que gracias a estas "maravillosas personas" hemos aprendido lo que te puedes encontrar en tu camino y eso es una gran ventaja y nos han ayudado a descubrir a grandes personas sinceras, honestas, claras y coherentes a nuestro lado.
Gracias "maledicientes" por ENSEÑARNOS LA BONDAD DE LOS QUE SÍ ESTÁN A NUESTRO LADO. NUNCA PALABRAS CON TANTA INQUINA TUVIERON UN RESULTADO TAN INESPERADO.
LAS TRES REJAS
-Escucha, maestro. Un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia...
-¡Espera! –lo interrumpe el filósofo- ¿Ya hiciste pasar por las tres rejas lo que vas a contarme?
-¿Las tres rejas?
-Sí. La primera es la verdad. ¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?
-No. Lo oí comentar a unos vecinos.
-Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad. Eso que deseas decirme ¿es bueno para alguien?
-No, en realidad, no. Al contrario...
-¡Ah, vaya! La última reja es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?
-A decir verdad, no.
-Entonces –dijo el sabio sonriendo- si no es verdadero, ni bueno, ni necesario, sepultémoslo en el olvido.
Hasta pronto y sed felices. Yo lo soy. Nieves.